5 formas de dar las gracias a tus coworkers

Las relaciones entre personas son la piedra angular de un coworking. Las establecemos con coworkers para trabajar juntos en proyectos, para crear sinergias, para hacer networking, y porque con unas buenas relaciones, unas relaciones cordiales y amables, todo es mucho más fácil. La amabilidad facilita el trabajo, pero también nos hace sentir mejor. Por eso muchas empresas empiezan a priorizar la calidad personal por encima de las titulaciones, o a potenciar el humor en el trabajo. Teniendo esto en cuenta, dar las gracias a tus coworkers cuando te ayudan no es solo una cuestión de buena educación, sino que refuerza las relaciones personales y profesionales, y ayuda a construir un ambiente positivo y de camaradería en el trabajo. Pero no siempre es fácil dar las gracias, o a veces parece que con una simple palabras no es suficiente. ¿Cómo podemos dar las gracias de forma efectiva? 1. El agradecimiento específico Un «gracias por tu ayuda» está bien, pero si especificamos el motivo del agradecimiento, si trabajamos el cumplido, ya sea de palabra o por email, tendrá mucho más impacto. Por ejemplo, «Manel, muchas gracias por ayudarme con la presentación de ayer. Sé que también vas muy de cabeza, y agradezco el esfuerzo que hiciste para dedicarme un rato. ¡No habría podido hacerlo sin ti!». Mucho mejor, ¿no? 2. El agradecimiento público Además de agradecerlo a la persona, si consideramos que el esfuerzo que ha hecho por ayudarnos lo requiere, lo podemos decir en una reunión con el resto de coworkers, en un email al responsable… En cualquier caso, se trata de reconocer públicamente la contribución de la persona en un determinado proyecto o tarea. Una buena forma de hacerlo es mediante una recomendación en LinkedIn. 3. El agradecimiento detallista Cómprale unas galletas o chocolate, y déjalo encima de su mesa con una nota de agradecimiento. Parece muy tradicional, pero es muy efectivo. La persona valorará no solo el agradecimiento, sino el esfuerzo y el tiempo. Si conoces a la persona, puedes personalizar el detalle: un punto de libro para el lector irreductible, un bloc de post-its para el fan de la organización, una taza para el amante del café… 4. El agradecimiento compartido Una muy buena forma de mostrar agradecimiento es compartir unos momentos con la persona. Invítala a un café, a desayunar, a comer… Lo que consideres más adecuado. Además de darle las gracias, os servirá para fortalecer la relación y conoceros mejor. 5. El agradecimiento útil ¡Ojo! No quiero decir que el resto no lo sean, sino que una forma de agradecer a una persona su ayuda es intentar a nuestra vez serle útiles en algún momento. Por ejemplo, haciendo por ella aquel trabajo que sabemos que le desagrada, que le puede facilitar el día a día o ahorrarle tiempo, o simplemente estar atentos para ayudarla cuando sepamos que lo necesita, sin esperar a que lo pida. Un dels pitjors errors que podem cometre és donar l’agraïment per sobreentès, és a dir, no dir res perquè pensem que la persona ja sap que ho agraïm. O no fer-ho perquè pensem que forma part de la seva feina o de la seva manera de ser, i que no cal donar-li més importància. Greu error. Agraïm l’ajuda, l’esforç i el temps que ens dedica cada persona.

Las 14 mejores plantas para un espacio de coworking

Espacios de coworking los hay de muchas clases: Funcionales, de diseño, amplios, pequeños, modernos, acogedores… Pero, como se suele decir, el diablo está en los detalles. Y un espacio sin plantas es un espacio frío. Por más que le pongamos colores, cuadros y luces, son las plantas lo que realmente le dará vida a nuestro lugar de trabajo. De forma muy resumida, hay diversos estudios que demuestran el impacto positivo de las plantas en los lugares de trabajo, además de filtrar el aire mejoran la productividad y reducen el estrés. El ejemplo de Second Home Lisboa es paradigmático en este sentido: un coworking con más de 1000 plantas, que se define como un «espacio de trabajo y bienestar». Pero como ya se sabe, las plantas no son para todo el mundo. Hay personas que las hacen crecer con solo mirarlas, y otras que a duras penas consiguen mantener vivas las plantas de plástico. ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de escoger las plantas para el coworking? Antes de escoger cualquier planta, vale la pena que nos planteemos algunas cosas rápidas: La cantidad de luz que recibirán las plantas: ¿Tenemos ventanas con luz natural?, ¿Estarán cerca las plantas? Si las plantas estarán en espacios interiores o exteriores (porque tenemos un patio, terracita, balcón…). ¿Quién se ocupará de ellas? Aunque sea una tarea compartida, mi recomendación es que identifiquemos a la persona o personas a quien se le dan bien, y le pidamos que se haga cargo (a cambio, el resto del equipo la puede invitar a unos cafés ;)). Las 14 mejores plantas para un espacio de coworking Una vez tenemos resueltas la luz, el espacio y la dedicación, podemos escoger las plantas. Aquí os hacemos una selección de las plantas más resistentes que podéis encontrar para vuestro espacio. Aspidistra Es un planta muy resistente, de hoja ancha y verde. Es ideal para lugares con poca luz, como baños y rincones oscuros. No hay que regarla demasiado. Ficus El Ficus longifolia es más resistente a los ambientes secos, un bonito arbusto de hoja larga, que puede llegar a los tres metros de altura. Le gusta la luz, pero no el sol directo. Pata de elefante Una planta de forma muy curiosa, llamada así por su tronco de base amplia. De hojas finas, necesita poca agua. Crotón Una planta de interior con una preciosa gama de colores: rojo, verde, naranja, amarillo… Necesita mucha luz y riego moderado. Falsa palmera La Cycas revoluta es una preciosa palmera que necesita mucha luz, si puede ser sol directo, y un ambiente cálido. Por lo demás, es muy resistente. Hiedra Los ejemplares pequeños son ideales para interiores. Necesitan poca luz y mucha humedad. Aguantan bien las temperaturas bajas. Sansevieria Muy resistente, se adapta bien a cualquier espacio. Luz o sombra, poco riego… No hay que hacerle demasiado caso. Tillandsia No necesita demasiado para sobrevivir, y queda perfecta encima de una mesa. Solo necesita agua pulverizada de vez en cuando. Helechos Son ideales para espacios húmedos y con poca luz. Pueden ser una decoración ideal para el baño, y quedan preciosos colgando. Potos Una clásica planta de decoración de hoja verde y ancha, necesita poco riego. Le gustan los ambientes secos, sin luz directa y con temperaturas moderadas. Clivia Una planta con una bonita flor naranja, pero bastante resistente. Necesita luz y calidez, pero no sol directo. Riego moderado. Aloe Vera Más allá de las virtudes medicinales, es una planta muy resistente. Puede estar en el exterior o un interior cálido y con luz. Cactus Los clásicos de la resistencia, los hay de muchísimas variedades, formas y colores. Riégalos poco, y no los pongas bajo luz solar directa. Suculentas Pequeñas plantas que acumulan mucha agua, ideales para espacios interiores y cálidos. Se pueden hacer composiciones muy originales. Cualquiera de estas plantas, o aún mejor una combinación, quedarán perfectas en cualquier espacio de coworking. Son plantas resistentes, que solo necesitan unos cuidados básicos de vez en cuando. Y recuerda, los árboles y las plantas se acaban pareciendo a las personas que conviven con ellos. ¡Haz que luzcan! 😉